Dos noticias de la última semana de septiembre apuntan a lo mismo: por ahora los medios no tienen una vía clara para cobrar por el contenido que alimenta las respuestas con IA de Google. Una es el resultado del piloto de pagos de Google; la otra, el fallo que desestimó la demanda de Penske Media.
El piloto de pagos
Según Search Engine Land, que sintetiza un reporte de The Information, unos 100 publishers participan en un piloto de Google que paga por la contribución de contenido a respuestas de AI Overviews, AI Mode y Gemini. Para sitios chicos y medianos, los pagos serían menos del 0,1% de sus ingresos publicitarios. Un publisher habría cobrado entre 50.000 y 60.000 dólares en varios meses, otro más de un millón por año, y los sitios más chicos menos de 1.000 dólares en varios meses.
Los participantes dicen no saber cómo se calcula el pago. Lo único que trascendió es que depende de cuánto contribuye cada fuente a una respuesta. Otros medios que replicaron el reporte, como The Decoder, agregan que el contenido de nichos como anime y videojuegos parece rendir más, que algunos publishers grandes rechazan participar para presionar por tarifas mayores y que el seguimiento se haría desde Search Console. Todo esto proviene de fuentes anónimas citadas por The Information: no son cifras publicadas por Google y no pudimos verificarlas de forma independiente.
La demanda de Penske
El juez Amit Mehta desestimó la demanda de Penske Media contra Google por AI Overviews. Penske, dueña de Rolling Stone, The Hollywood Reporter, Billboard y Variety, había demandado hace aproximadamente un año. El argumento del fallo fue que no existía un acuerdo formal entre las partes: “an expectation is not an agreement”, según Search Engine Roundtable. Es un hecho judicial, y el caso puede tener otras instancias. También siguen abiertos otros litigios, como los de tecnología publicitaria.
Qué implica para un medio
Leemos tres cosas. Primero, hoy no hay un mecanismo oficial abierto al que sumarse con expectativa razonable de ingreso: el piloto es chico y opaco, y la vía judicial se cerró en este caso. Segundo, lo que sí se puede controlar es cuánto contenido se ofrece en fragmentos. La documentación de Google indica que nosnippet y max-snippet también limitan el uso del contenido como entrada directa de AI Overviews y AI Mode, salvo que haya un permiso aparte por datos estructurados o un acuerdo de licencia.
Tercero, antes de restringir conviene medir. Limitar fragmentos puede reducir la visibilidad en los resultados normales, no sólo en las respuestas con IA. Por eso recomendamos medir primero cuánto tráfico llega desde esas funciones y recién después decidir, sección por sección, si el costo de mostrarse compensa el de ceder contenido.
