Una imagen puede verse impecable en la biblioteca del CMS y fallar cuando llega a la home, a una tarjeta móvil o a la vista previa de una nota. El problema no siempre está en el archivo: también puede estar en el recorte, en la versión que entrega la plantilla o en los metadatos que quedaron de una edición anterior.
Para una redacción, conviene separar esas comprobaciones. Elegir una buena foto es una decisión editorial; verificar que el sitio la publique correctamente es otra tarea. Esta guía propone un control breve antes de publicar, sin presentar ninguna dimensión o etiqueta como una garantía de aparecer en Discover.
Qué recomienda Google para las imágenes de Discover
La documentación oficial de Discover recomienda imágenes relevantes y de calidad, de al menos 1200 píxeles de ancho y más de 300.000 píxeles totales. También recomienda una relación 16:9 y habilitar vistas previas grandes mediante max-image-preview:large o AMP. Advierte que los recortes deben conservar los detalles importantes.
Google permite señalar una imagen representativa mediante datos estructurados u og:image, pero eso no obliga al sistema a elegirla. Desaconseja usar el logo del sitio como imagen genérica o piezas cargadas de texto. La elegibilidad para Discover tampoco garantiza que una página aparezca: requiere indexación y cumplimiento de sus políticas, entre otras consideraciones de selección.
La traducción práctica no es agrandar cualquier miniatura hasta cumplir un número. Antes de exportar, revisá si el material original conserva suficiente detalle y si el encuadre representa lo que realmente cuenta la nota.
Revisá la pieza en el tamaño en que la verá el lector
Como prueba editorial, mirá la imagen sin ampliar y sin leer el título. ¿Se entiende el sujeto? ¿El recorte elimina una persona necesaria para interpretar la escena? ¿Una ilustración conceptual podría confundirse con una fotografía del hecho? Son preguntas diferentes de si el archivo tiene suficientes píxeles.
Proponemos guardar un original y revisar las variantes que utiliza el medio. Una fotografía vertical puede necesitar una selección manual para una tarjeta horizontal; aplicar el mismo corte a todas las fotos no asegura un resultado legible. Cuando el tema exige mostrar una captura, comprobá además qué información sobrevive al reducirla.
Si una imagen requiere un párrafo dentro del propio gráfico para que se entienda, evaluá trasladar esa explicación al cuerpo o al epígrafe. El objetivo de la portada no debería ser comprimir toda la nota en un rectángulo.
Comprobá qué archivo está entregando la página
La guía de Google sobre SEO de imágenes explica que el buscador descubre imágenes mediante el atributo src de elementos img, no a partir de fondos CSS. Cuando se utilizan imágenes adaptables, recomienda conservar una URL de respaldo en src. También plantea equilibrar calidad visual y velocidad de carga.
Para auditarlo, pedile a desarrollo un ejemplo concreto: la URL de una nota, el archivo seleccionado en el editor y el que termina usando el navegador. Si difieren, primero identificá qué componente elige cada versión. No cambies varios complementos para resolver un problema que todavía no está localizado.
Un control parecido al de nuestra auditoría de fechas de publicación y actualización resulta útil: comparar lo visible con las señales técnicas y dejar identificado quién genera cada campo. En este caso, el resultado esperado es que la imagen elegida y sus referencias sean coherentes.
El texto alternativo depende de la función
El árbol de decisión de W3C para textos alternativos distingue imágenes informativas, decorativas y funcionales. Una foto que aporta información necesita una descripción breve de su significado en contexto. Una imagen puramente decorativa puede llevar un atributo alternativo vacío; si funciona como enlace o botón sin otro nombre suficiente, la alternativa debe explicar su destino o acción.
Por eso, no conviene completar todos los campos con el título del artículo. En una foto informativa, describí lo que ayuda a entender la escena, sin inventar identidades o circunstancias que no estén verificadas. En una ilustración, aclarar que se trata de una representación conceptual puede evitar una lectura equivocada.
Una revisión de cinco minutos para la redacción
Este es nuestro procedimiento propuesto, no una lista adicional de requisitos de Google. Probalo primero en una muestra pequeña y adaptalo al circuito del medio:
- Editor: confirma pertinencia, procedencia del material, autorización de uso y epígrafe cuando corresponde.
- Diseño: verifica legibilidad del sujeto y recortes en las tarjetas que efectivamente usa el sitio.
- SEO o producto: comprueba que la imagen preferida y los metadatos no conserven referencias de otra nota.
- Desarrollo: revisa la entrega del archivo cuando aparece una diferencia entre la selección editorial y la página.
- Responsable de publicación: abre la vista móvil y registra cualquier incidencia con URL y captura, no sólo con una descripción verbal.
Si la página resulta pesada, no atribuyas todo a la portada sin comprobarlo. Imágenes, anuncios y otros recursos necesitan diagnósticos separados. La nota sobre métricas de publicidad de CrUX para medios amplía esa parte de la conversación, sin convertir una medición aislada en una explicación del posicionamiento.
El cierre del control debería ser concreto: una imagen representativa, una alternativa accesible y una página que conserve la selección del equipo. Eso mejora el proceso de publicación aunque Discover no envíe visitas a esa nota. No es una promesa de tráfico; es evitar errores que el medio sí puede identificar y corregir.
